La revolución tecnológica de la era digital se ha transformado en un factor central, transversal no solo a la competencia entre potencias, sino también a la reconfiguración de la arquitectura misma del sistema internacional. Desde aspiraciones por el liderazgo de las llamadas "tecnologías emergentes" -inteligencia artificial, robótica, computación cuántica, entre otras-, pasando por la progresiva importancia de la diplomacia científica y la paulatina militarización del ciberespacio y las nuevas tecnologías, hasta la creciente influencia de diversos actores no estatales como las grandes empresas tecnológicas- en las dinámicas globales. En este sentido, un amplio abanico de interrogantes se despliega, entre ellos: ¿cómo las tecnologías emergentes reconfiguran las relaciones de poder y los regímenes internacionales? ¿Qué desafíos plantea el ciberespacio como lugar de cooperación y conflicto en el ámbito global? ¿Qué lugar ocupa Argentina, América Latina y el Sur Global ante este nuevo paradigma?