Este periodo de creciente conflictividad e inestabilidad que caracteriza al sistema internacional actual, presenta manifestaciones multifacéticas que plantean interrogantes sobre la estabilidad y seguridad del mismo. En este marco, el crecimiento sostenido en presupuestos de defensa a nivel global, la intensificación y expansión de diversos focos de conflicto, y la incapacidad del derecho y los regímenes internacionales para regularlos, aparecen como manifestaciones de un proceso de militarización e inseguridad de dimensiones estructurales. A su vez, las nuevas modalidades de conflicto -guerra híbrida, ciberguerra y otros y la irrupción de nuevas tecnologías bélicas también interpelan a los marcos teóricos y analíticos desde los cuales la disciplina de las Relaciones Internacionales ha abordado el histórico fenómeno de la guerra y la paz. Ante ello, distintas cuestiones se posicionan en el centro de la discusión: ¿Nos encontramos ante un nuevo ciclo de conflagraciones de dimensiones sistémicas? ¿Pueden el derecho humanitario y los regímenes internacionales adaptarse a este contexto? ¿Qué desafíos afronta Argentina y la región ante un orden de creciente conflictividad?