Los últimos años han puesto de manifiesto transformaciones profundas en la economía política internacional. La rivalidad geoeconómica, el debilitamiento de las instituciones multilaterales, la reconfiguración de las cadenas globales de valor y las múltiples crisis económicas, políticas, sanitarias y ambientales, entre otras, constituyen manifestaciones de un proceso más amplio y sistémico, que pone en duda tanto la estabilidad del orden económico internacional como la continuidad de la globalización neoliberal. En base a ello, y en paralelo a las repercusiones de la errática política económica del segundo gobierno de Trump, nuevos interrogantes surgen en torno a esta temática, entre ellos: ¿Estamos ante una ruptura del orden económico internacional? ¿Qué rol juega el Estado y qué lugar ocupan los bloques económicos ante esta coyuntura? ¿Cómo se posiciona Argentina, América Latina y el Sur Global ante las diversas crisis que atraviesa este orden?